Demasiadas palabras

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Reaccionar

Los medios de información no nos impiden contrastar, deducir y, llegado el caso, actuar. Parapetarnos en la comodidad del victimismo evidencia conformismo y claudicación. Para evitarlo, solo es necesario observar con cierto escepticismo todo aquello que se nos ofrece como cierto y cimentar una actitud crítica hacia todo mensaje político o periodístico. En cualquier caso necesitamos del periodismo, pero sobre todo de una actitud vigilante para evitar que la información y doctrina que nos transmiten se convierta en dogma y pasto para el sometimiento, la intransigencia o el fanatismo. (más…)

Imagen y palabra

La imagen supone una amenaza en manos de quienes tratan de adulterar la realidad con filtros y encuadres interesados. En manos de un falsificador, desenfoca la realidad de la misma manera que lo hace el lenguaje manipulado en los discursos y declaraciones, en las noticias y análisis. Tal vez porque miramos mucho y leemos poco o porque no dedicamos tiempo a leer entre líneas ni a escuchar lo suficiente, cada día se confirma eso que se dice del valor de la imagen y las mil palabras. (más…)

El valor de la palabra

Me aconsejaron dos o tres a la semana. Los especialistas indican que hacerlo con una frecuencia generosa tiene repercusiones positivas; por el contrario, la obligación impuesta termina generando desazón y desgana. En cualquier caso, cuando la cosa mengua, se recurre a eso de la calidad frente a la cantidad y, aunque no me atrevería a poner ningún distintivo de calidad a lo que hago, me propuse uno semanal pensando que no faltaría a la cita, pero a veces no hay manera. (más…)

Dime de qué presumes

Dime de qué presumes…

¿Recuerdan aquellas cámaras fotográficas de broma y plástico que hacían saltar del objetivo la cara de un muñeco grotesco y burlón? Pues cada vez que escucho a determinados personajes hablando de la transparencia de su partido y de la colaboración de éste con la justicia, tengo la impresión de que el busto parlante se transforma en un muñeco con cara de payaso que, ejecutando un descomunal corte de mangas, salta desde la pantalla del ordenador o de la televisión para mofarse de todos los espectadores. (más…)